Se trata de un derecho de supresión de los datos.
Este derecho solo se aplica en determinadas condiciones enumeradas por el RGPD:
Los datos de carácter personal ya no son necesarios en relación con los fines para los que fueron recogidos o tratados de otro modo
La persona interesada retira el consentimiento en el que se basa el tratamiento y no existe otro fundamento jurídico para dicho tratamiento
La persona interesada se opone al tratamiento (bajo determinadas condiciones)
Los datos de carácter personal han sido objeto de un tratamiento ilícito
Los datos de carácter personal deben ser suprimidos para cumplir una obligación legal prevista por el Derecho de la Unión o por el Derecho del Estado miembro al que esté sometido el responsable del tratamiento
Los datos de carácter personal han sido recogidos en el contexto de la oferta de servicios de la sociedad de la información contemplada en el artículo 8, apartado 1, del RGPD. (Consentimiento de los menores.)