Las personas cuyos datos personales son objeto de tratamiento disponen de derechos que les permiten controlar dicha información. El responsable del tratamiento debe explicar a las personas interesadas el procedimiento a seguir para ejercerlos de manera concreta. El responsable del tratamiento debe responder a las solicitudes en el plazo de un mes.
A continuación, se presenta una lista no exhaustiva de los derechos de los individuos reconocidos por el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos):
Derecho a la información: Las personas tienen derecho a saber cómo se recopilan, tratan y utilizan sus datos personales.
Derecho de acceso: Los individuos pueden solicitar y obtener la confirmación de que sus datos personales son objeto de tratamiento, así como detalles sobre dichos tratamientos.
Derecho de rectificación: Las personas tienen derecho a solicitar la corrección de los datos personales inexactos o incompletos que les conciernen.
Derecho de supresión (o derecho al olvido): Los individuos pueden solicitar la eliminación de sus datos personales en determinadas circunstancias, por ejemplo, cuando los datos ya no sean necesarios para los fines para los que fueron recopilados.
Derecho de oposición: Las personas pueden oponerse al tratamiento de sus datos personales en determinadas situaciones, en particular en el caso de la mercadotecnia directa.
Derecho a la portabilidad de los datos: Los individuos tienen derecho a recibir sus datos personales en un formato estructurado, de uso común y lectura mecánica, y a transmitirlos a otro responsable del tratamiento.
Estos derechos confieren a los individuos un mayor control sobre sus datos personales, reforzando así la protección de la vida privada y la transparencia en el tratamiento de la información que les concierne.