Consiste en utilizar datos personales para evaluar determinados aspectos personales relativos a una persona física, en particular para analizar o predecir elementos relativos al rendimiento en el trabajo, la situación económica, la salud, las preferencias personales, los intereses, la fiabilidad, el comportamiento o la localización de dicha persona física.
La elaboración de perfiles permite tomar decisiones relativas a una persona física o analizar o predecir sus preferencias, sus comportamientos o sus disposiciones de ánimo. En este caso, el artículo 22 del RGPD prevé el derecho de la persona interesada a obtener la intervención humana por parte del responsable del tratamiento, a expresar su punto de vista y a impugnar la decisión.