Los filtros antispam analizan todo el contenido de su campaña: las palabras, los enlaces y las imágenes. Un contenido claro, equilibrado y sin fórmulas típicas del spam tiene más posibilidades de llegar a la bandeja de entrada y de ser leído. Compruebe los puntos siguientes antes de cada envío.
Estructure su mensaje con títulos, párrafos cortos y espacios: sus lectores a menudo solo le dedican unos segundos.
Guíe hacia una sola acción principal (visitar una página, descubrir una oferta, comprar) con un botón o un enlace bien visible.
Equilibre texto e imágenes, alrededor de un 60 % de texto y un 40 % de imágenes. Los filtros no leen las imágenes y algunos proveedores de correo (Outlook, por ejemplo) no las muestran de inmediato.
Añada un texto alternativo a cada imagen, para que el mensaje siga siendo comprensible cuando las imágenes no se muestran.
Evite los términos promocionales (promo, regalo, gratis, euros, etc.), los términos de urgencia (abra rápido, no se lo pierda, etc.) y las palabras escritas totalmente en mayúsculas. Para una lista más completa, consulte este artículo sobre las palabras que hay que evitar (en francés).
Inserte sus enlaces y direcciones de contacto como botón o enlace en el que se pueda hacer clic, y no como texto plano o deformado (como «www.mienlace. es»).
Personalice cuando sea pertinente (nombre, información del cliente, contenido segmentado), sin forzarlo.
Antes del envío, pruebe su campaña en ordenador y en smartphone, y en varios proveedores de correo. Compruebe los enlaces, las imágenes y la visualización.
Su campaña se muestra correctamente en todas partes, no activa los filtros antispam y orienta claramente a sus lectores hacia la acción esperada.